
Sentirte desplazada por tu propia mejor amiga.
La que dice amarte más que todas, no se da cuenta de lo que poco a poco se va convirtiendo.
Te lo niega, pero las pruebas más contundentes no pueden negarse...
¿o sí? Tu cariño hacia ella puede más, le crees sus promesas de cambio, sus palabras de cariño, pero el parecer sin reproches no actúa, de ella no nace una muestra de todo ese amor que supuestamente te tiene. Se lo decís, pero es orgullosa, y el perdón suena poco sincero, y no sirve. No se puede pedir perdón si no lo sentís; además, la culpa antecede al crimen: sabe lo que hace, sabe como te hace sentir. ¿Entonces? Vos tratás de calmarte, de bajar tu nivel de angustias, pero ella sigue igual. Si vos podes cambiar, ella también... ¿Entonces? ¿Cuántas veces más vas a permitir vivir así? No hay nada peor que perder a una amiga, y peor si la agonía es de paso en paso, y encima, es crimen es negado por el autor.
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